El presidente ejecutivo de la Cámara de Energía del Ecuador (CEDE), Roberto Aspiazu, participó como panelista en el Seminario de Cooperación Energética Corea-Ecuador 2026, coorganizado por la Embajada de la República de Corea en Ecuador y el Ministerio de Ambiente y Energía, en el marco del Acuerdo Estratégico de Cooperación Económica (SECA).
Por tercer año consecutivo, Roberto Aspiazu fue invitado a presentar la visión empresarial sobre la situación de la industria petrolera. Al encuentro asistieron también Hassan Becdach, presidente del Directorio de CEDE, y otros miembros de la Cámara.
En su exposición “Los dilemas petroleros”, nuestro director ejecutivo advirtió que el modelo de desarrollo del sector requiere una reforma integral. La producción nacional alcanzó alrededor de 563.000 barriles diarios en 2014 y desde entonces ha perdido cerca de 100.000 barriles por día. Entre enero y mayo de 2026, el promedio fue de 459.783 barriles diarios.
Entre las prioridades planteó una nueva Ley de Hidrocarburos que facilite la inversión privada en las distintas fases de la industria, permita licitar campos actualmente operados por Petroecuador, fortalezca el arbitraje internacional y genere condiciones contractuales más competitivas.
También se refirió al Plan de Inversiones de Hidrocarburos 2025–2029, que contempla alrededor de USD 42.000 millones, aunque sus principales proyectos mantienen retrasos. Procesos como Intracampos III y la licitación de campos marginales constituyen avances, señaló, pero no tienen una dimensión suficiente para revertir la tendencia de la producción.
Aspiazu destacó que Ecuador mantiene un considerable potencial petrolero, pero su aprovechamiento dependerá de la capacidad para atraer capital, incorporar tecnología y aumentar la recuperación de reservas. El diálogo con Corea cobra especial relevancia en este escenario, ante las posibilidades de cooperación e inversión que abre el SECA para ambos países.