La recuperación petrolera exige reformas estructurales, concluyeron expertos

La Facultad de Ingeniería en Ciencias de la Tierra (FICT) de la ESPOL, junto con ESPOL Alumni, la Carrera de Petróleos y la Maestría en Petróleos con mención en Recobro por Inyección de Agua y Gas, desarrollaron este miércoles en Guayaquil el foro «Situación petrolera ecuatoriana: Visión técnica desde la academia para el futuro del país». El evento reunió a especialistas para analizar las perspectivas de la industria hidrocarburífera nacional.

El panel estuvo integrado por Raúl Ortiz San Martín, Boris Abad Guerra, Héctor Paz y Miño y Roberto Aspiazu, presidente ejecutivo de la Cámara de Energía del Ecuador, CEDE, quien expuso la visión del sector empresarial sobre las reformas que requiere la actividad petrolera para recuperar dinamismo y atraer nuevas inversiones.

Durante su intervención, Aspiazu señaló que el modelo bajo el cual ha operado la industria en las últimas décadas muestra claros signos de agotamiento. En ese contexto, planteó la necesidad de abrir mayor participación al sector privado en actividades como exploración, producción, transporte, refinación, almacenamiento y comercialización de hidrocarburos, con reglas que favorezcan la competencia y la incorporación de tecnología.

A lo largo del foro, los panelistas coincidieron en que el futuro de la industria dependerá de la capacidad del país para impulsar reformas que combinen sostenibilidad fiscal, eficiencia operativa, seguridad jurídica y mayor participación de la inversión privada, elementos que consideran indispensables para recuperar el potencial petrolero del Ecuador.

Entre los temas mencionados se refirieron a la infraestructura petrolera en el Ecuador, que enfrenta un proceso de deterioro derivado de años de limitada inversión, una realidad que difícilmente podrá revertirse únicamente con recursos públicos.

Otro de los temas abordados fue el estado del Plan de Inversiones 2024-2025, cuyos principales proyectos continúan pendientes de ejecución. Señalaron que Intracampos III constituye uno de los pocos procesos que registra avances, aunque por sí solo no modifica la tendencia de estancamiento que mantiene la producción petrolera ecuatoriana.

Los expertos también señalaron que Petroecuador necesita una transformación institucional profunda. Entre las medidas planteadas mencionaron la adopción de un modelo empresarial similar al de compañías como Ecopetrol o Petrobras, con mejores estándares de gobierno corporativo, gestión financiera y transparencia. Como parte de ese proceso, consideraron prioritario actualizar la contabilidad de la empresa, cuyos estados financieros auditados permanecen rezagados desde 2021.

En materia de política pública, una de las conclusiones del foro académico fue que el país también debe avanzar hacia una racionalización de los subsidios a los combustibles y consolidar un esquema que permita la libre importación, como parte de una estrategia orientada a fortalecer la competencia, atraer inversión y construir un mercado energético con reglas estables.

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